Papillas Smileat

Las papillas infantiles aportan nutrientes esenciales para el crecimiento y el desarrollo del bebé como vitaminas, minerales y fibra.

Son una opción perfecta para la introducción de diferentes tipos de cereales o el gluten, y facilitan la transición a los sólidos.

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No, ninguna papilla Smileat lleva azúcares añadidos. El dulzor proviene del propio cereal y su proceso de tostado, lo que asegura un sabor más auténtico que respeta el paladar del bebé.

No, Smileat no utiliza cereales hidrolizados en sus papillas. Al no romper los almidones en glucosa, la papilla mantiene un sabor más neutro, lo que evita picos de azúcar innecesarios.

Muchas marcas que contienen el “claim” de "0% azúcares añadidos" utilizan cereales hidrolizados que liberan glucosa natural, y eso endulza notablemente la papilla, lo que se traduce en un efecto de dulzor mayor. Smileat evita ese proceso para ofrecer un sabor más natural.

Sí, las papillas Smileat utiliza cereales integrales ecológicos en sus papillas. Esto significa que incluyen el grano completo, para un mayor aporte de fibra y micronutrientes.

Las papillas Smileat contienen más del 99% de cereal real. El resto suele ser exclusivamente vitamina B1, que es obligatoria por legislación. Las papillas Smileat no llevan aditivos, espesantes y rellenos.

Las papillas Smileat no llevan aceite de palma ni ningún tipo de grasa añadida. Solo contienen el cereal ecológico molido y la vitamina B1, para una formulación limpia y simple.

Pueden preparase con leche o con agua, según prefieras. Con leche de fórmula resultan más energéticas y cremosas, mientras que con agua quedan más ligeras y suaves.

Sí, se disuelven bien, aunque pueden tardar un poco más que las papillas hidrolizadas porque los cereales no están predigeridos. Si se añade el cereal sobre el líquido caliente y se remueve bien, no forman grumos. La textura final es natural y ligeramente densa.

La mezcla orientativa es de 4 a 6 cacitos por 200 mililitros de líquido. Sin embargo, puedes ajustar la cantidad según la textura que tolere tu bebé. Lo importante es añadir el polvo después del líquido y remover bien.

Pueden prepararse en biberón si se dejan más líquidas y se usa tetina de flujo amplio. Aun así, lo más recomendable es ofrecerlas con cuchara según indican las guías de alimentación complementaria. Con cuchara se respeta mejor la autorregulación del bebé.

Sí, puede calentarse suavemente si se ha enfriado, preferiblemente al baño maría. No es recomendable recalentarla varias veces por seguridad alimentaria. Evita el microondas si no vas a remover bien para distribuir el calor.

No, la papilla ya preparada debe desecharse si sobra. Una vez mezclada con leche o agua, puede desarrollarse carga bacteriana rápidamente. Siempre es mejor preparar solo la cantidad necesaria.

Una vez abierto, se debe consumir en aproximadamente 1 mes. Mantén el envase bien cerrado, en un lugar fresco, seco y lejos de fuentes de humedad. Esto evita que el cereal se degrade o coja olores.

Solo las papillas Smileat sin gluten, como la de cereal y quinoa, son aptas para celíacos y llevan la certificación correspondiente. Las papillas multicerales sí contienen gluten. Es esencial revisar cada envase para confirmar.

No contienen leche ni proteína láctea como ingrediente, aunque conviene revisar el etiquetado del lote específico en caso de alergia a la proteína de la leche de vaca. 

No contienen huevo ni frutos secos en su composición. Algunas papillas pueden tener trazas debido a la manipulación en fábrica. Si el bebé tiene alergias graves, revisa siempre el envase.

La mayoría de las papillas Smileat se pueden ofrecer desde los 6 meses. La versión sin gluten puede introducirse desde 4 meses si lo recomienda el pediatra. Todo depende del desarrollo del bebé.

Lo habitual es empezar por papillas sin gluten, como arroz o maíz. Después se introducen las papillas multicerales con gluten. Esto permite observar tolerancia progresiva.

El gluten debe introducirse entre los 4 y los 12 meses, siendo 6 meses el momento más recomendado. Es mejor hacerlo en pequeñas cantidades y de forma progresiva. No debe retrasarse más allá del año.

La papilla de 5 cereales incluye solo una mezcla de granos, generalmente integrales. La de 8 cereales con galleta añade más variedad y galleta, lo que aporta un sabor más dulce y una textura más suave. Suele ser más energética y contiene gluten con casi total seguridad.

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