Dermatitis Vulvar: Guía para entenderla, tratarla y prevenirla

Dermatitis Vulvar: Guía para entenderla, tratarla y prevenirla

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    Las enfermedades relacionadas con la parte íntima de la mujer son muy frecuentes, pero muchas mujeres no las consultan. Los tabúes culturales, la vergüenza a hablar de picor, dolor o irritación y la imposibilidad de acudir al médico hacen que muchas opten por usar productos de venta libre en la Farmacia o remedios caseros, lo que puede complicar aún más el problema.

    El diagnóstico de las enfermedades relacionadas con la salud íntima es primordial para encontrar el mejor tratamiento que límite las molestias que puedan causar en la mujer. Y cuando hablamos de dermatitis vulvar el diagnóstico se complica, debido a que suele tener múltiples causas y que es habitual que vaya acompañada de otras dolencias. En ocasiones, estos trastornos no se diagnostican correctamente o se confunden, produciendo tratamientos fallidos y síntomas que se mantienen en el tiempo.

    Hoy hablamos de una de las dolencias a nivel vaginal que, a pesar de su prevalencia, pasa desapercibida porque, aunque puede resultar muy molesta, no se considera grave, pero disminuye la calidad de vida de la mujer que lo padece. Hoy revisamos la dermatitis vulvar, la entendemos y buscamos el mejor tratamiento para su control. 

     

    ¿Qué es la dermatitis vulvar? Comprendiendo la irritación en la zona íntima

    La dermatitis vulgar es una inflamación superficial de la piel que provoca irritación, picor y, en ocasiones, descamación. Puede aparecer de forma puntual o de manera crónica, con brotes intermitentes. Como cualquier tipo de dermatitis, suele deberse a una alteración de la barrera cutánea, donde la piel se vuelve más sensible, permitiendo que un agente externo como sustancias irritantes, alérgenos o los factores ambientales la inflamen con más facilidad. 

    La dermatitis vulvar es una de las complicaciones más comunes en la zona vulvar, y existen dos tipos: Dermatitis vulvar irritativa, que es la más frecuente en la vulva, y la dermatitis vulvar alérgica, menos habitual pero también posible. La dermatitis vulvar puede ser aguda, subaguda o crónica. En los casos agudos el dolor es el principal síntoma, mientras que en las formas crónicas pueden aparecer zonas enrojecidas, descamadas con aparición de grietas. 

    Es importante diferenciar la dermatitis vulvar de la vaginal. La dermatitis vaginal es una inflamación de la vagina, probablemente causada por una infección, mientras que la dermatitis vulvar sólo afecta a la zona externa de los genitales femeninos.

     

    Síntomas de la dermatitis vulvar

    Los síntomas de la dermatitis vulvar pueden variar según la causa (irritativa o alérgica), el estado (aguda, subaguda o crónica) y la sensibilidad de cada mujer. Aun así, existen una serie de síntomas característicos como:

    • Picor intenso: El picor es el síntoma más frecuente. Puede aparecer de manera constante o en brotes, y empeora al contacto con la ropa.

    • Enrojecimiento e irritación en los labios: La piel de la vulva puede verse roja, inflamada y más sensible de lo habitual. En algunas mujeres también aparece sensación de quemazón o escozor.

    • Engrosamiento de la piel: La piel, debido al rascado, puede volverse más gruesa y rugosa.

    • Sequedad o descamación: La zona afectada puede estar seca, áspera o con pequeñas escamas, sobre todo en las formas crónicas de dermatitis vulvar.

    • Grietas o fisuras: La inflamación persistente y la sequedad pueden producir pequeñas grietas dolorosas que aumentan las molestias.

    • Supuración: En casos crónicos y complicados, pueden aparecer pequeñas áreas húmedas o costras con exudado.

    • Escozor al orinar o al roce: La irritación en la zona externa puede provocar ardor al contacto con la orina o al mantener relaciones sexuales. 

     

    Causas de la dermatitis vulvar

    Como hemos comentado anteriormente, las dermatitis vulvar es debida a una exposición a sustancias irritantes o alérgenas. La piel de la vulva reacciona de manera más intensa a ciertos irritantes que otras zonas del cuerpo debido a que la función barrera puede verse afectada por factores habituales en esta zona, como el exceso de humedad, enzimas presentes en restos de heces, roce continuo o el aumento de temperatura debido a la oclusión por la ropa. 

    Las hormonas también juegan un papel en la resistencia de la piel vulvar, ya que los niveles de estrógenos están relacionados con la capacidad de la función barrera. En situaciones de déficit como la premenopausia, posparto, lactancia o el uso de anticonceptivos orales, la barrera cutánea se debilita, aumentando el riesgo de irritación. Y además de los factores directos, existen elementos que predisponen a la dermatitis vulvar, como la oclusión por ropa ajustada, higiene excesiva o el uso de productos agresivos con la piel o infecciones coexistentes, especialmente candidiasis vaginal o diarreas infecciosas.

     

    Tratamiento de la dermatitis vulvar

    Un correcto tratamiento de la dermatitis vulvar incluye:

    • Retirar irritantes y cuidar la higiene: La higiene debe ser solo con agua tibia, sin jabón, y un máximo de dos veces al día. Se deben eliminar todos los productos que puedan irritar la zona, como jabones, geles o desodorantes íntimos. Se debe secar la zona a toques suaves, sin frotar.

    • Manejo del dolor al orinar: Si hay erosiones, es útil aplicar una capa gruesa de vaselina antes y después de cada micción.

    • Control de humedad: Las lesiones exudativas aumentan la humedad local, y el uso de compresas frías ayudan a limpiar y a aliviar la zona.

    • Tratamiento con corticoides: Según la gravedad, se usan corticoides tópicos de baja, media o alta potencia. Generalmente se aplican dos veces al día hasta mejoría, reduciendo la potencia conforme la piel se recupera. En casos graves puede ser necesario el uso de corticoides orales y a veces se recomienda el uso de un antifúngico semanal para prevenir la candidiasis asociada al uso de corticoides, siempre bajo la supervisión de un médico.

    • Control del picor: El picor mantiene la inflamación, por lo que se pueden combinar el uso de antihistamínicos junto a cremas locales especialmente formuladas para la zona íntima que alivien la zona y disminuyan el picor y la rojez. 

    • Tratamiento de infecciones: Si se sospecha de infección, debe confirmarse por el médico y tratarse con medicación oral para evitar la irritación local.

     

    Prevención de la dermatitis vulvar

    La dermatitis vulvar es una dolencia que no es contagiosa y en la que la educación de la mujer es fundamental para manejarla de manera correcta y limitar los síntomas.

    La paciente debe comprender los productos que debe evitar, como cuidar la vulva en el día a día y cómo aplicar correctamente los tratamientos. El seguimiento permite asegurar que la piel mejora y detectar posibles complicaciones como atrofia por corticoides o sensibilización a medicamentos tópicos.

     

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    Juan Moreno

    Escrito por:

    Juan Moreno,

    Farmacéutico

    Farmacéutico Licenciado por la Universidad de Granada. Máster en Dirección y Gestión Empresarial. Máster en Farmacia y Tecnología Farmacéutica

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