Cólico del lactante: Guía completa para entender y aliviar el llanto de tu bebé
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Cuando hablamos de cólico en adultos, normalmente nos referimos a un dolor abdominal provocado por algún tipo de obstrucción en el riñón, la vesícula o el intestino. Sin embargo, el cólico del lactante no es lo mismo. En los bebés, este término describe un conjunto de comportamientos que aparece durante los primeros meses de vida: periodos de llanto intenso y difícil de calmar, sin que exista una causa médica clara.
En el cólico infantil no hay pruebas de que el bebé llore por dolor abdominal ni por otra molestia concreta, aunque es habitual que los padres piensen que el origen es digestivo. Lo cierto es que los trastornos gastrointestinales funcionales como el cólico del lactante han aumentado en los últimos años, y se estima que afectan a casi un 40% de los bebés menores de seis meses.
Por eso es importante que los papás conozcan bien este problema para evitar pruebas o tratamientos innecesarios y acompañar al bebé con el mejor tratamiento posible. Hoy hablamos del cólico del lactante y las mejores herramientas para mejorar la salud de esta dolencia habitual de los más pequeños.
¿Qué es el cólico del lactante? Definición y características clave
El cólico del lactante es un cuadro que se caracteriza por episodios de llanto intenso, repentino y difícil de consolar en bebés sanos, generalmente durante sus primeros meses de vida. No existe una causa médica clara que explique estos episodios, aunque hay factores que parecen estar involucrados, como inmadurez del sistema digestivo o posibles intolerancias alimentarias, entre otros. La definición actual viene dada por los Criterios de Roma III, que son unas pautas utilizadas para diagnosticar trastornos gastrointestinales basadas en síntomas.
Síntomas principales: ¿Cómo identificar un cólico en tu bebé?
Para diagnosticar cólico en bebés de 0 a 4 meses deben cumplirse lo siguiente:
- Episodios de irritabilidad o llanto que empiezan y terminan sin causa aparente.
- Duración de tres o más horas al día, al menos tres días a la semana, como mínimo durante una semana.
- El bebé no presenta signos de enfermedad y su crecimiento es el adecuado.
Las características de estos cólicos del bebé se describen mediante episodios, donde el llanto puede durar varias horas, aunque no necesariamente tienen que ser seguidas. Aparece con más frecuencia al final de la tarde o por la noche, y en ocasiones el bebé puede encoger las piernas hacia el abdomen y expulsar gases, lo que a menudo hace pensar que el origen es digestivo. Suele mejorar de forma natural hacia los cuatro meses de vida, o hacia los tres o cuatro meses después de la fecha probable de parto en bebés prematuros.
Causas del cólico del lactante: Explorando los factores detrás del malestar
Aunque no existe una causa única y demostrada del cólico del lactante, los estudios más recientes apuntan a que se trata de un trastorno multifactorial. Hoy en día se cree que los factores detrás del malestar son:
- Inmadurez del sistema digestivo: Es la teoría más respaldada, ya que el aparato digestivo del bebé aún no está completamente desarrollado durante los primeros meses. Esta inmadurez puede afectar a la forma en que se coloniza la flora intestinal, la motilidad y la función inmunitaria del intestino y la actividad de enzimas digestivas. Cabe destacar la lactasa, enzima que, cuando está inmadura, permite que parte de la lactosa llegue al colon sin ser digerida, donde se fermenta y produce más gases. Estos gases pueden causar distensión, flatulencias y molestias al bebé.
- Microbiota intestinal: Se ha demostrado que los bebés que padecen cólico suelen tener una microbiota distinta a la de los bebés sin cólico. Hay una disminución de lactobacilos, bacterias que ayudan a la digestión y al confort intestinal. Estas diferencias pueden favorecer la aparición de inflamación leve, movimiento intestinal irregular y mayor producción de gas. Los probióticos, como veremos en líneas posteriores, mejoran la flora y reducen síntomas.
- Cambios hormonales en el intestino: El tubo digestivo del bebé contiene varias hormonas que regulan la motilidad. En alguno estudios se ha visto que los lactantes que sufren episodios de cólico presentan niveles altos de hormonas como motilina, grelina y gastrina, que podrían favorecer un movimiento intestinal más rápido o irregular, generando molestia.
- Posible inflamación intestinal: Algunos estudios han encontrado niveles más altos de calprotectina en las heces de los bebés con cólico, un marcador relacionado con inflamación intestinal leve. No se sabe con certeza si es la causa o la consecuencia, pero parece influir en los síntomas.
- Factores neurológicos: Todo el bebé está en desarrollo, incluido el sistema nervioso, por lo que una regulación inmadura podría causar hipermotilidad intestinal, sobre todo en las primeras semanas de vida.
Existen otros factores relevantes, pero menos estudiados, como la contractibilidad de la vesícula biliar, hormonas reguladoras y posibles alergias alimentarias.
Probióticos para bebés: Una solución prometedora para el manejo del cólico
El tratamiento del cólico del bebé, básicamente, consiste en ayudar a los padres a superar la situación. Cuando aparece, lo más efectivo es un balanceo rítmico en un entorno tranquilo, que pueda calmar al bebé. Una estrategia común que no elimina el dolor pero ayuda a detener el llanto o a evitar su reinicio es el viaje en carrito. Y es importante destacar tratamientos que no funcionan y no son efectivos, como la simeticona y los medicamentos antiácidos.
¿Cómo actúan los probióticos en la microbiota intestinal del bebé?
Para evitar que aparezcan los episodios del cólico, un tratamiento que se lleva estudiando durante años con resultados prometedores es la administración de probióticos. Los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, ayudan a mejorar la salud. En el caso de los bebés, estos probióticos pueden contribuir a equilibrar la flora intestinal, reforzar la barrera del intestino y reducir la inflamación, aspectos que pueden estar alterados en los lactantes con cólico.
Uno de los probióticos más estudiados en el cólico del lactante es Lactobacillus reuteri. Diversas investigaciones han demostrado que este microorganismo puede reducir de manera significativa el tiempo diario de llanto, con una alta tasa de bebés que responden positivamente al tratamiento (en algunos estudios, hasta un 95%). L. reuteri mejora el vaciamiento gástrico tanto en bebés prematuros como en bebés a término alimentados con fórmula. Un vaciamiento gástrico más eficiente puede favorecer una digestión más cómoda y menos síntomas digestivos.
Cómo administrar las gotas de probióticos a los bebés
Los probióticos se administran una vez al día, directamente en la boca o mezclado en la leche de fórmula. Si tu bebé sufre de cólicos, es una de las mejores estrategias para mejorar su salud gastrointestinal, aliviando los síntomas y sin efectos secundarios. Si quieres que te recomendemos los mejores probióticos para bebés no dudes en contactar con nuestro equipo. ¡Estaremos encantados de ayudaros!
Daza, W., Dadán, S., & Rojas, A. M. (2015). Cólico del lactante. Revista Precop, 13, 7-15.
Ortega Páez, E., & Barroso Espadero, D. (2013). Cólico del lactante. Pediatría Atención Primaria, 15, 81-87.
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Escrito por:
Juan Moreno,
Farmacéutico
Farmacéutico Licenciado por la Universidad de Granada. Máster en Dirección y Gestión Empresarial. Máster en Farmacia y Tecnología Farmacéutica